El bebé tiene que salvarse.
La tensión en el despacho se podía cortar con un cuchillo. Los imponentes CEOS estaban furiosos, ninguno iba a ceder ante la delicada situación.
— No puedes simplemente disponer de la decisión que solo corresponde a Emiliano y a Angela, ellos son los padres, no vas a obligarla a interrumpir el embarazo. Ese niño es un Mendoza, y va a nacer.
— ¡Mira nada más que conveniente, apenas hace un momento estabas diciendo que no querías que Rafaela continuará con su embarazo, dijiste que no ibas a