Aunque fue un golpe muy duro para el padre que su pequeño no pudiera tener por el momento una vida normal, estaba dispuesto a cuidarlo veinticuatro siete de ser necesario.
Para ese momento los asistentes habían contratado a cuatro enfermeras de las mejores del hospital para que atendieran al niño, dos para el día y dos para la noche. Si pudiera se quedaba con el pediatra también, pero eso le pareció algo exagerado al galeno.
De pronto, el niño que había permanecido dormido, despertó pidi