La habitación permanecía en silencio cuando Alonso finalmente recibió autorización para entrar. Durante unos segundos permaneció inmóvil junto a la puerta. Había enfrentado enemigos peligrosos. Había sobrevivido a traiciones familiares. Había atravesado conflictos que habrían destruido a muchos hombres. Sin embargo, nada de eso lo había preparado para aquel momento. Porque detrás de aquella puerta no se encontraba un adversario. Se encontraba Vega. La mujer que había estado a punto de perder. L