La clínica había recuperado su ritmo habitual cuando Alonso regresó.
El murmullo lejano de pasos, el zumbido constante de los equipos médicos, voces apagadas tras puertas cerradas. Todo seguía igual… y sin embargo, algo se había desplazado de su eje.
Alonso avanzó por el pasillo con paso firme. Vestía impecable, como siempre, pero había una rigidez nueva en su porte, una tensión apenas contenida en la línea de sus hombros. Saludó con un gesto seco al personal y empujó la puerta de la habita