Los días transcurrieron entre la alegría, el caos y una tensión constante que ninguno de los dos podía ignorar.
Para Aurora, el tiempo había comenzado a moverse de una forma extraña. Por un lado, había momentos en los que se permitía sonreír, aunque fuera por instantes breves, cuando veía cómo su programa empezaba a posicionarse entre los más vistos del país.
Cada emisión era una pequeña victoria, un espacio donde por fin no era juzgada por su apariencia, sino por su voz, por su inteligencia, p