Cristina permaneció inmóvil en el pasillo.
Las palabras de Clarisa seguían golpeándole la cabeza.
“¿Existe la posibilidad de que Valentina…?”
Sintió un vacío en el estómago.
¿Y si Valentina no era hija de Federico?
Cerró los ojos un momento. Recordó cada desprecio, cada comentario cruel sobre el peso de su amiga, cada humillación pública.
—Tal vez por eso —susurró para sí—. Tal vez por eso la odió siempre.
Si no era su hija, todo encajaba. El rechazo. La dureza. La frialdad constante.
Pero no po