Elizabeth decidió en ese momento llamar a Jessia y darle las buenas nuevas.
–¿Qué?, entonces, ¿no era resaca?, es un mini mujeriego creciendo dentro de ti.
–¿Cómo se te ocurre decirle a mi ángel mini mujeriego?
–Si es varón, será igual de casanova que el padre, eso solo podemos evitarlo si desde pequeño lo enseñamos a respetar a las mujeres.
–¿Y si es niña?
–Le enseñamos artes marciales para que le patee los testículos a todos los homb