A partir del siguiente día, Emiliano se dispuso a entrar por la puerta principal de su edificio de oficinas tomado de la mano de Elizabeth, subían juntos al ascensor, él la acompañaba hasta su escritorio donde le daba un beso en los labios y luego se iba a su piso.
No siempre podían compartir durante el almuerzo y si tenían que salir a horas distintas, acordaban esperarse y ayudarse mutuamente. La estrategia de Emiliano resultó en que se acabaron los rumores sobre ellos desde el primer día que