La tarde caía lentamente sobre la Villa La Matilde. El cielo estaba teñido de un naranja suave que apenas alcanzaba a iluminar los jardines, dejando un ambiente casi melancólico. Kevin se encontraba en su despacho, revisando un informe que no lograba retener. La pantalla parecía borrosa, y la única presencia constante en su mente era la figura de Leah, lejos, sola, rodeada de las sombras de lo que había perdido. Sabía que su esposa aún estaba en la Mansión Presley hace una hora y cada segundo é