El amanecer se filtra suavemente por los ventanales de la mansión Hill, tiñendo el comedor de un dorado tenue que se mezcla con el aroma del café recién hecho. Todo parece en calma, pero bajo esa serenidad flota una corriente invisible, una tensión apenas contenida que amenaza con romperse ante el más mínimo roce.
Kevin ya se encuentra allí, impecablemente vestido con un traje gris que resalta la firmeza de sus hombros y la elegancia natural con la que carga su autoridad. La luz matinal se ref