SE QUEDO, PERO SIN REGRESAR.
Kevin había tomado la decisión de quedarse en un exclusivo bar de la Ciudad, Arturo aquello lo había sentido raro, Kevin Hill no era de aquellos que prefería quedarse en un lugar a beber, pero ahora era aquello lo que tenía ante sus ojos.
— Señor — murmura Arturo con cautela, no acostumbraba a cuestionar las acciones de su jefe, pero sentía que él mismo no estaba bien — Va a disculpar mi atrevimiento, pero ¿Se encuentra bien?
Kevin le presta atención bajando la copa que sostenía en la mano.