La extraña.
El aroma del café recién hecho se mezclaba con un silencio incómodo en la Villa Hill. Kevin estaba de pie frente a la encimera de la cocina, con una barra de chocolate entre los dedos, observándola como si fuera un objeto extraño… y al mismo tiempo indispensable. No era la primera del día. De hecho, ya había terminado dos desde que despertó.
Mordió otro trozo sin culpa.
Había algo casi desesperado en la necesidad. No era hambre exactamente, era otra cosa. Algo profundo, instintivo. Kevin lo