La alfombra roja de la Gala de Valencia brillaba bajo la sucesión interminable de flashes, como si el cielo hubiese descendido para envolver el evento en una luz casi irreal. El sonido de las cámaras, los susurros de los invitados y las notas suaves de un cuarteto de cuerdas creaban una atmósfera que solo podía describirse como un universo paralelo; un lugar donde todo parecía posible, donde el lujo era parte del aire y los secretos se movían entre vestidos de seda y trajes de diseñador.
Kevin