La notificación llegó antes de que el sol terminara de descender: los abogados de Kevin recibieron oficialmente la demanda de divorcio. El sobre lacrado, el sello de la jueza y el nombre de Dulce Navarro de Hill encabezando el documento confirmaban que ella ya había movido su primera gran pieza. Había dejado en quiebre a Kevin y ahora el hombre era lo menos que le importaba.
Pero, por otra parte, Dulce esperaba un estallido inmediato; esperaba llamadas, discusiones, amenazas. Esperaba ver a lo