Al despertar, ya Lucrecia había llegado, entró a la habitación del niño pero él no estaba, imaginó que alguno de sus padres se lo había llevado a su habitación, así que ella continuó con los quehaceres de la mansión.
Eran las diez de la mañana, Clara ya había llegado a la casa en donde su amiga vivía, extrañaba que Emma continuara dormida, siempre se levantaba a primera hora.
-¿Señora Lucrecia, está segura que el señor Connor y mi amiga están en casa?,
-Si señorita Stuart,la habitación del señ