Luna
El aire nocturno se sentía diferente aquella noche. Más denso, cargado de presagios que se deslizaban entre las sombras del castillo. Desde mi ventana, observaba el movimiento inusual en los patios: figuras oscuras que se desplazaban con precisión militar, órdenes susurradas que el viento traía hasta mis oídos ahora sensibles a todo.
Algo grande estaba ocurriendo.
Me deslicé por los pasillos como un fantasma, siguiendo el rastro de aquella agitación contenida. La sala de armas estaba abier