Vladislav
La noche se extendía como un manto de terciopelo negro sobre el castillo. Desde mi estudio, contemplaba los informes que Mikhail había dejado sobre mi escritorio. Tres ataques en menos de una semana en los límites de nuestro territorio. No eran simples incursiones de clanes menores; había un patrón, una estrategia detrás de cada movimiento.
Pasé mis dedos por el antiguo mapa desplegado sobre la mesa. Cada punto marcado con tinta roja representaba un ataque. Formaban un semicírculo, co