El silencio estéril de la habitación se rompió por el fino y rítmico zumbido de una vibración sobre la mesa. Julian había dejado su teléfono justo al lado del teclado. Mientras la brillante luz de notificación de la pantalla me deslumbraba, libré una breve batalla interna para no mirar. Sin embargo, el nombre que parpadeaba en el cristal hizo que se me formara un nudo de hielo en el estómago.
Remitente: **L. Tech - Dirección**
La vista previa del mensaje decía literalmente: *"¿Estás entretenien