Las puertas de titanio de la mansión sabían muy bien cómo mantener el caos del mundo exterior al margen; sin embargo, algunos secretos se las ingeniaban para filtrarse sin importar el grosor de las paredes. Apenas una semana después de la inauguración de aquel famoso mercado "pacífico" del consejo civil, llegó una noticia extraña desde los valles neblinosos de la frontera este. Los informes de los centinelas no hablaban de olor a plata ni de un ataque inminente; al contrario, todo se reducía al