UN DESAYUNO CUALQUIERA.
Zaira al escuchar a su madre hablar con alguien bajó, pero no observaba ni escuchaba bien quien las había visitado, no era alguien del servicio, pues ella y su madre les habían dado el día libre, así que la curiosidad la traicionó.
La chica con un pijama en seda color negro, bastante revelador, bajó hasta la cocina.
-¿Ma, con quien estás hablando tanto? Preguntó ella de espaldas a Dante, quien observaba la fascinante vista de ver a Zaira con un corto camisón, dejando ver aquellas hermosas y tor