Ámbar
Aceptar que tengo que compartir el día que quería pasar con mis hijos con David, me tiene furiosa y con ganas de lanzar insultos cada dos por tres, pero me contengo. Jamás he hablado nada negativo de su padre con los niños, solo que nuestra relación como pareja nunca funcionó y que decidimos seguir caminos separados, pero amándolos mucho. Siempre parecieron conformes con esa idea y nunca me dieron una señal de que les haría feliz vernos juntos.
Supongo que el temido día llegó. Mis hijos es