David
Salir en estos momentos para contestar a mi madre es algo que detesto profundamente, pero sé que ella es capaz de investigar hasta dar conmigo. De alguna manera, siempre sabe lo que pasa en mi vida, con excepción de J.R. Oviedo, porque ese tema no le interesa para nada.
La llamada se pierde y miro a Anastasia, que tiene el ceño fruncido.
—¿Pasa algo? —le pregunto—. ¿Sigues furiosa conmigo por lo que…?
—Le advierto que no permitiré que le haga daño —me dice, sonando más amenazante de lo hab