David
Ámbar ha vuelto a desmayarse, pero esta vez parece ser peor. Todo el efecto del alcohol abandona mi sistema, así como también los horribles pensamientos que me han embargado durante todo este tiempo. Lo único que quiero y necesito es que ella esté bien.
—Pecas, ¿por qué carajo no te has alimentado bien? Conmigo esto no te pasaba, ¿por qué?
Sabiendo que no se despertará tan fácilmente, decido correr al hospital de nuevo. Esta vez, no me importará lo que digan los médicos; exigiré que le hag