Ámbar
—¿Estás segura de que quieres hacer esto, Ámbar? —me pregunta Joshua mientras bajamos en el ascensor—. Podría ser yo quien le diga todo lo que tienes que decirle y le entregue el cheque.
—No —respondo obstinadamente—. Esto es algo que tengo que hacer, algo que necesito.
—No, no lo necesitas. Ir a esa casa es riesgoso, ni siquiera sabemos si está ahí.
—¿Crees que no está? —me burlo—. ¿No viste el estado en el que estaba? Estoy segura de que no ha salido de casa.
—Bien, te doy un punto, p