Después de la revisión del doctor, Gedeón fue informado de una reunión. Junto a Kirian y Horus, descendió las escaleras. Los alfas, al verlo bajar, lo recibieron con entusiasmo y aplaudieron ferozmente.
—Eres un orgullo para nuestra raza, alfa Gedeón. Pensé que no resistirías esas heridas profundas —dijo el alfa Rendes, con una sonrisa de regocijo en el rostro.
—Debemos darle gracias al doctor Kirian por su maravillosa labor en salvar al rey. En verdad, fui testigo de tu estado deplorable y pens