SIN SALIDAS.
El conde de Monkan miro sobre la mesa de madera, y leyó por instante las noticias sobre París, pero algo le llamo la atención, la Gazette había lanzado un dardo encendido contra candado de Gevaudan, pero, sobre todo, contra todos los gobernantes, y esta era una oportunidad que el conde de Monkan no podía dejar pasar, porque toda Francia se enteraría de que en el condado el conde dragón estaría siendo desprestigiado de una forma infernal.
—deseo traer la bestia, pero no solo para ti, quiero que