INICIA LA CACERIA.
—mata a esa maldita bestia, trae su cabeza delante de mí, y si no puedes mantenerla viva, trae sus restos para quemarlos en el parque de la ciudad, no tengas ni un ápice de piedad, y no te limites, tienes orden de matar a como de lugar, la bestia antes de que llegue a oídos del administrador de la diócesis.
Luis x sonrió con ira,
—mi señor, no tendré la más mínima piedad contra esa bestia, respondió luis, que se preparaba ya para el ataque contra la bestia.
—toma a mis mejores hombres y cázala