CARTA A ELIZA.
Elisa despertó aquella mañana con la dulce sensación de ya no sentirse sola, la compañía de Didier cada vez se hacía más dulce, pero Elisa se extrañó de una extraña sensación de un sentimiento que lentamente comenzaba a crecer en su interior, la lejanía del conde dragón, había causado en Elisa una sensación de lejanía, muchas ideas le cruzaban por la mente, de la razón por la que él no había ido a verla.
Pero una pasión por Didier se hizo visible, aquella tarde, donde él le había revelado su má