Kereem…
A veces, el verdadero poder no se muestra con estruendo, sino con pasos que no hacen ruido.
No demoramos mucho en llegar a unos pocos metros del palacio, Asad me había advertido muchas veces no entrar o enfrentar yo mismo este dilema, pero necesitaba hacerlo. Y el plan era ese, no otro.
Teníamos helicópteros por todo el lugar y muchas camionetas, francotiradores desde todas las áreas, y o más importante, un equipo que tenía unos días trabajando desde adentro.
La adrenalina se podía oler