CAPÍTULO 71 AMOR Y REDENCIÓN
Zahar…
Rael tiene ocho meses y ya manda.
Manda con una risa, con un llanto corto, con esos ojos negros que barren el cuarto y lo registran todo. Es Kereem en miniatura y a veces me da miedo lo claro que lo veo.
Estoy en la puerta de su habitación y no hago ruido. Kereem está en el piso con las piernas cruzadas y la camisa arremangada. El reloj le cuelga en la muñeca, y trae el cabello desordenado, pero lo hace ver tan perfecto que solo de verlo me estremezco.
No sé