Kereem…
A veces trataba, pero no podía. Se había hecho más fuerte, se había hecho increíblemente insoportable de sostener, y sobre todo de tolerar. Tenía que retirar sus manos, lo necesitaba porque sencillamente no podía respirar.
Era sofocante, alarmante y extremadamente insoportable esta sensación que se había vuelto un martirio.
Así que me retiré de su toque, mientras trataba de mantener la compostura. Odiaba que ella hubiese dicho lo del atentado. Ahora solo podrá observar cómo Janna me mir