UNA GUERRA SIN CUARTEL
Con Nathaniel sentado en su oficina, el investigador le entregó la información que había recopilado. Al abrirla, su corazón se detuvo al ver el nombre de Elara en la hoja. Sus ojos se clavaron en el hombre, esta vez llenos de ira.
―¡¿Qué significa esto?! ―exclamó, dejando salir toda su rabia contenida.
―Lo lamento, señor, pero es la información que obtuve. ―respondió el investigador con cautela. ―Investigué a todos los empleados cercanos a la planta ejecutiva, y en ese en