UN FISCAL FUERA DE LA LEY.
UN FISCAL FUERA DE LA LEY.
Elara entró al piso ejecutivo con paso decidido, pero su semblante cambió al ser recibida por la sonrisa cálida de Margarita.
―¡Señora, no esperaba verla por aquí! ―exclamó la secretaria.
Elara le devolvió el gesto con un abrazo y se rio
―No tienes que llamarme, señora, soy Elara.
―No, no debo, usted… ―comenzó a objetar Margarita, pero Elara la interrumpió con gentileza.
―Sigo siendo Elara, Margarita, no seas tan formal conmigo.
La mujer tomó sus manos y su mirada ref