NEGOCIOS SUCIOS.
NEGOCIOS SUCIOS.
―Es… ¿Tu hijo? ―Renata preguntó con el corazón acelerado.
―Sí, mamá ―dijo Daniel antes de que Naomi pudiera decir algo. ―Es mi hijo.
―Pero… cielo, ¿cuándo tú y esta chica…?
―Mamá, ahora no voy a aclarar tus dudas en este momento, mejor quédate con Derek, mientras Naomi y yo vamos con Bridget.
Sin perder tiempo, Daniel le entregó el niño a Renata; está lo tomó en sus brazos y el pequeño no mostró ningún signo de descontento.
―Sí, definitivamente es tu hijo, es como tú cuando peq