CASATE CON ELLA.
CASATE CON ELLA.
La oficina de Nathaniel, con sus paredes de cristal y una vista impresionante de la ciudad, estaba impregnada de un aire tenso.
―Las pérdidas son significativas, Nathaniel ―empezó uno de los abogados, ajustándose las gafas. ―Y eso no es todo. También estamos obligados a cubrir los gastos médicos de los heridos en el incendio.
La preocupación en el rostro de Nathaniel se intensificó, sus cejas se fruncieron y su voz tembló ligeramente al preguntar.
―¿Cuánto tiempo tenemos para p