Arabella y Akem se abrazaron nostálgicos porque la primera princesa de la familia ya salió del nido. El antiguo Boss besó a su mujer para tranquilizarla y le prometió que luego de la fiesta había un regalo esperando en la mansión Ivanov.
Mikhaila hablaba con su hermana Sasha y prima Isis sobre lo emotivo que estuvo el matrimonio pero no perdía de vista a Bruno. En tanto el Sottocapo de la mafia italiana estaba a reventar de celos al ver a su tía, la Reina, muy amorosa con el hombre que ha est