Lianys
Él me coge la mano ignorando la sangre que sale del abdomen, caminamos en silencio hacia su despacho bajo la mirada atenta y asombrada de Jacinta, este empuja la puerta invitándome a pasar primero. Ingreso a la estancia y mi piel se pone de gallina cuando escucho que le pasa pestillo a la puerta, no volteo pero él tampoco se mueve. Siento su penetrante mirada en mi espalda y tal vez también en mi culo, percibo el sonido de cuando se quitan el cinturón haciendo que mis latidos se descontr