KIEVAK - Fortaleza Voloshyn
La noche envolvía la fortaleza conquistada como un manto de terciopelo negro salpicado de estrellas heladas. Stlevana Volkova permanecía inmóvil en el vasto vestíbulo, una figura frágil y perdida bajo la luz tenue de una araña de cristal. Su maleta, pequeña y discreta, descansaba a sus pies como un testigo mudo de su huida.
La sirvienta que la había recibido había desaparecido tras una puerta de roble, dejándola sumergida en el silencio opresivo de piedra y poder. S