Capítulo 79: Fantasmas en el Hielo.
El sol agonizante teñía el cielo del aeropuerto privado de tonos violáceos y naranjas ensangrentados, reflejándose en el fuselaje impecable del jet que esperaba con los motores en ralentí. Ivanka, envuelta en su abrigo negro como una sombra contra el crepúsculo, observaba a Stlevana acercarse entre dos boyeviki.
El viento helado jugaba con los mechones sueltos de su hermana política, que avanzaba con pasos vacilantes, los ojos hinchados pero secos ahora, una frágil determinación reemplazando e