80: La Verdadera Deuda

Las palabras de Gael seguían flotando en el aire, afiladas y venenosas. Asco. Repugnancia. Se clavaban en mi piel y se quedaban ahí, quemando. Ya no lloraba. Las lágrimas se habían secado, dejando solo una sensación de vacío y una verdad demasiado pesada para cargar sola.

Él seguía de pie junto a la ventana, su espalda una barrera impenetrable. El silencio era peor que sus acusaciones.

No podía quedarme callada. No después de todo. Si esto iba a terminar, si su asco iba a ser la última palabra entre nosotros, necesitaba soltar mi verdad. Aunque no cambiara nada.

Respiré hondo, el aire frío de la casa helándome los pulmones.

—Nunca más —dije, y mi voz sonó extrañamente clara en la quietud.

Gael no se movió. Ni un músculo. Pero sentí su atención, aguda como un cuchillo, girando hacia mí.

—Nunca más lo toqué —continué, mirando sus anchos hombros, sin fuerzas para enfrentar sus ojos—. A Damian. Desde la primera vez que entraste a mi vida. Desde que acepté el plan… eso se terminó. No podía
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP