Mundo ficciónIniciar sesiónEl lunes amaneció con un sol blanco, hiriente. Aitana lo vio colarse entre las cortinas desde su cama, aun con las sábanas revueltas y el cuerpo embotado por una noche de insomnio. No había dormido realmente, apenas flotado en pensamientos que la zarandeaban entre la nostalgia, la rabia y esa nueva resolución que iba creciendo como una raíz firme en su pecho.
-Hoy empiezo de nuevo -dijo en voz baja.Llevaba semanas posponiéndolo, dejando que






