Ella se alejó mirándolo asombrada. No lo había esperado aquello.
- Lo siento Leila, fue muy abrupto - se disculpó – me encantas en todos los sentidos, no pude resistirme, necesitaba, lo siento, entendería que no quieras verme más pero...
- Creo que es un poco tarde para que te corrija — dijo sin esperar a que terminara de hablar — pero mi nombre es Dayla, no Leila, me sentiría más comida en que me llamaras así o simplemente Day.
Él le sonrió de lado y la invitó a que se montara en el auto. Con