Alise no tardó en regresar con una playera, al ponérsela le quedaba como un vestido. Tom se acercó a la puerta de la habitación.
- Leila está cansada, después de tanto lo necesita, la llevaré a la habitación y veré qué descanse – se apresuró a decir impidiendo que su primo se acercara a ella.
La tomó del brazo y la llevo a una de las habitaciones, se adelantó a sacudir la cama mientras que Dayla la miraba parada en el borde de la cama. No puso objeción de acostarse, se sentía vacía, como si tod