El teléfono de Dayla comenzó a vibrar en sus manos, miró la pantalla, era Tomas.
- aló – escuchó un momento – te hemos estado llamando durante toda la tarde ¿Dónde estás? Casi nos matan – lo último lo dijo con voz elevada, estaba furiosa.
Le pasó el teléfono a Alise con fastidio poniéndole en lata voz, ella comenzó a hablar con su primo contándole lo que les había sucedido, estaba atenta a todo lo que Tomas decía. Sobre la colcha el teléfono de la chica se iluminó, llamada privada decía.
- Tom