Capítulo 75. Terapia de choque.
Victoria despertó con la boca seca y la cabeza pesada. La luz del sol se filtraba apenas por las rendijas de las pesadas cortinas de terciopelo de la Suite Presidencial. Tardó unos segundos en recordar dónde estaba. No era su penthouse. No era el hospital. Era la jaula de Arthur.
Se sentó en la cama king size, sintiéndose aturdida. Miró el reloj de la mesita de noche: 10:30 AM. ¡Diez y media! Ella nunca dormía más allá de las seis.
—Maldita pastilla —murmuró, frotándose las sienes. Arthur se la