Capítulo 74. Guerra digital.
Hospital Ángeles. Habitación 402.
El dolor era un animal vivo que le mordía el costado derecho cada vez que respiraba.
Bruno abrió los ojos y miró el techo blanco.
Estaba harto.
Harto de la cama. Harto de los tubos. Harto de sentirse inútil mientras otro hombre se llevaba a su familia.
—Tengo que ir al baño —gruñó, intentando sentarse.
Camila, que estaba dormida en el sillón incómodo junto a la ventana, se despertó de un salto.
—Papá, no te muevas. Llamo a la enfermera.
—¡No quiero a la enferme