Capítulo 73. La jaula de cristal.
El convoy de camionetas negras se detuvo frente a la entrada principal del Hotel Four Seasons en el Paseo de la Reforma. No hubo espera, ni valet parking, ni recepcionistas sonrientes.
Un equipo de seguridad privado, hombres altos con trajes grises y auriculares, rodeó el vehículo de Victoria antes de que David pudiera siquiera apagar el motor.
La puerta se abrió. Arthur Sterling estaba ahí, de pie sobre la acera, impecable a pesar de la hora, extendiendo la mano hacia el interior de la camione