Capítulo 50. Soy multitarea.
El miércoles por la mañana, la Torre Reforma amaneció bajo una nueva dictadura. O al menos, eso es lo que Victoria quería que todos pensaran.
Sentada en el sillón de cuero negro de la oficina presidencial, Victoria Rivas observaba la ciudad a sus pies. El despacho olía a cuero, a madera antigua y, inevitablemente, a Bruno. Aunque él había sacado sus cosas personales, la esencia del hombre impregnaba las paredes.
Victoria suspiró y miró la pila de expedientes sobre el escritorio.
—Muy bien, Vict