Capítulo 36. Doble traición.
—¿Crees que yo hackeé la cuenta de Lourdes? —Rogelio negó con la cabeza, sonriendo con crueldad—. No, Bruno. Yo no necesité hackear nada. Yo tenía su clave. Ella me la dio; era mi cómplice. Fue ella quien me dio la idea para que enviara el dinero a la cuenta de Renata. La odiaba porque se dio cuenta de cómo mirabas a la chiquilla —pronunció con burla.
Bruno se quedó inmóvil.
—Mientes.
—Lourdes me daba acceso a todo —continuó Rogelio, disfrutando el momento, sacando el veneno—. Kratos y las dem