JENNIE
Han pasado dos días.
Me he recuperado, o al menos eso creo.
Al menos la mancha en mi mejilla ha bajado considerablemente, en mis manos las líneas por las sogas ya no están. Juana ha hecho un maravilloso trabajo.
Me he pasado estos dos días en un estado de reposo casi absoluto, pese a mi alma inquieta, siento que no he tenido las fuerzas suficientes ni siquiera para sostener la cuchara.
Me siento delicada, como si el mismo rosé de una sola pluma me pudiese derribar, o al menos, eso fue lo